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cidad de atravesar el duelo, uno inevitablemente termina   tamente en su cara, absorta pero no preocupada. Entonces

 poseído por estos fantasmas. Las apariciones espectrales de   Simón dice con inocencia: “¿quieres jugar?”. Esta escena es

 Tomás constituyen otra forma de evidenciar la vuelta inevi-  también la primera en la que vemos el posicionamiento del


 table de los huérfanos para demandar reparaciones si Lau-  niño como una reflexión de su aversión a olvidar el trauma

 ra, o alegóricamente España, sigue insistiendo en olvidar en   del pasado. Al igual que en muchas otras escenas dentro de

 lugar de reconocer su pasado. Resulta significativo que sea   la casa, Simón se queda en un espacio encerrado que exis-

 Tomás, entre todos los huérfanos, quien haga la mayoría de   te entre la oscuridad y la luz, entre lo visible y lo no visible.

 las apariciones más terroríficas ante Laura durante la prime-  Las pisadas de Laura y Simón que se acercan a la cueva re-


 ra mitad de la película. Él era el huérfano cuya historia se   presentan los cientos de miles de víctimas de la Guerra Civil

 ocultó completamente, dada su deformación física y la falta   que se han quedado en fosas comunes sin marcas, para las

 de reconocimiento alrededor de su muerte. Tomás aparece   que las cuevas también sirven de metáfora. Autoras especia-

 con su máscara puesta hasta el final de la película, cuando   lizadas en la investigación del cine español contemporáneo


 Laura completa su transición a un personaje capaz de expe-  como Ann Davies también han percibido e interpretado la

 rimentar el duelo. Sigue escondido, sin reconocimiento, y   forma uterina de las cuevas como símbolo de la madre o de

 así Laura sigue víctima de su “haunting.”  España misma (89). Siguiendo esta lectura, es necesario des-

 En otra escena inicial, Laura lleva a Simón a la playa para   tacar que los fantasmas de los huérfanos, víctimas olvidadas


 explorar las cuevas y el faro que quedan cerca de la casa. La   como las de la Guerra Civil, se encuentran inicialmente en

 cámara toma una posición aérea de los dos mientras cami-  un lugar donde parece que han sido devorados, olvidados.

 nan, enfocándose en los pasos que dejan atrás. Vemos a Si-  El faro, un objeto que representa la memoria que tiene Lau-

 món y a Laura desde una distancia, ya que el plano enfatiza   ra de su infancia y la conexión que tiene con los fantasmas


 la cantidad de pisadas que han ido dejando en la arena. En   de los huérfanos, se ubica justo al lado de las cuevas como

 el plano, al lado de las cuevas, se ve el faro. El siguiente pla-  un recordatorio del trauma que no va a desaparecer hasta

 no se hace desde el interior de la cueva, mirando hacia fue-  que se haya afrontado; el faro no vuelve a funcionar hasta el

 ra, sugiriendo que estamos experimentando la acción de la   final de la película, cuando se reconocen las muertes de los


 película desde la perspectiva de quien queda escondido por   huérfanos y la ubicación exacta de sus huesos.

 dentro, una técnica recurrente que se utiliza a lo largo de la   La facilidad con la que Simón se comunica con los fan-

 película. Simón corre hacia la oscuridad amenazante de la   tasmas de los huérfanos, que en este punto de la película to-

 cueva sin ningún tipo de miedo o vacilación, mientras Lau-  davía son invisibles para Laura, y la ausencia total de miedo


 ra se queda por fuera, escéptica. Cuando Simón encuentra   en sus interacciones con ellos, merecen más discusión. El

 a los fantasmas dentro de la cueva, la cámara se centra len-  niño diabólico o “othered” en el cine contemporáneo de te-






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 Revist a  de  al ce s XXI                                            Número  6 , 2024
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