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Escribe Daniel: mente por los poderes que la producen. Por su parte, Ran-
cière adopta una visión “desde abajo” y desde los márgenes,
Luchar (alegaciones, movilizaciones...) contra un plan in- al definir lo político como aquello que interviene en el “or-
justo es necesario pero también frustrante (la Adminis-
tración no hace ni caso). A la vez, vimos que habíamos den normal de las cosas” para modificarlo. Desde su punto
atraído a bastante gente habitualmente no vinculada a de vista, esta confrontación es primordialmente visual (Des-
las asociaciones vecinales, por lo que decidimos aprove- acuerdo 12, 29). Para él, las actividades como las del 15M o
char esa movilización de manera más útil y positiva. las de #fP constituyen actos políticos porque desobedecen o
evitan (de manera frontal o indirecta) el orden visual e ideo-
Así nació #fP. Asimismo, Fernández Savater, en su texto lógico que es impuesto y aceptado en el día a día. Por otro
“Notas para una política no estadocéntrica”, afirma con op- lado, siguiendo a Lefebvre, el espacio público (incluyendo
timismo que “no se trata de dar la espalda al problema del en este concepto lo cotidiano: las plazas, el inmobiliario ur-
poder político, sino de descentrarlo, planteándolo en el in- bano, las calles y las aceras…) no es neutral ni fijo, no es un
terior de un proceso más amplio de construcción de nueva “receptáculo pasivo” (Lefebvre 449). El espacio está consti-
realidad”. Para este autor, descentralizar la política no sig- tuido principalmente por una red de relaciones sociales que
nifica abandonar por completo la política con mayúscula, están dinámicamente politizadas y que, a su vez, son refle-
sino abrir nuestras energías colectivas y heterogéneas a la jo de una estructura económica divisiva: “la tendencia ideo-
mejora de lo cotidiano. lógicamente dominante [de la urbanización] divide el espa-
Para poder entender la resistencia y las propuestas de #fP cio en partes y parcelas de acuerdo con la división social del
es necesario conocer la política neoliberal respecto al entor- trabajo” (145 su cursiva). En palabras del escritor Manuel
no urbano. Muchos de los teóricos que han escrito sobre la Vázquez Montalbán, cuando se crea un espacio realmente
cultura urbana desde la tradición marxista (Henri Lefebvre, público y abierto a todos es “una victoria contra los espe-
Fredric Jameson, Don Mitchell…) teorizan “lo político” culadores” (192). En la ciudad contemporánea, los agen-
como un espacio de contención entre poderes desiguales y tes dominantes (los especuladores, las inmobiliarias…) uti-
en el cual la crudeza de la desigualdad es ocultada cultural-
lizan el espacio público como plataforma donde proyectar
una lógica visiblemente optimista y variada, e invisiblemen-
entró en vigor en septiembre del 2013. A pesar de que existen zonas ya te individualista, consumista, homogénea y controladora.
saturadas de turistas y extremadamente densas arquitectónica e histó- En su ensayo “Metaphors to Live By” (2008), el geógra-
ricamente, el plan liberaliza la ampliación y la construcción de hote-
les, pisos turísticos, restaurantes y comercio turístico. Según Daniel, el fo cultural Don Mitchell re-articula estas ideas de Lefebvre
Ajuntament no incorporó la participación de las asociaciones de vecinos enfatizando la ilusión estética del “landscape” (“paisaje”), la
en la modificación del plan. Véase “Aprobada” o el documento oficial cual se puede aplicar al caso de Barcelona. Escribe: “the very
del Ajuntament http://ajuntament.barcelona.cat/ciutatvella/ca/pla-du- purpose of landscape [. . .] is often precisely to mask the re-
sos-0.
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Revist a de alces XXI Número 2 , 2014-2015