Page 77 - Revista7
P. 77

IV. Ecomaterialidad, límites y escalas  de una huella de carbono y de una producción de basura y


 Quisiera ahondar en varios puntos, algunos de ellos ya intro-  contaminación considerables. A diferencia de otras formas

 ducidos en las secciones anteriores, que a pesar de su impor-  de expresión artística como la literatura, la música, el teatro

 tancia siguen siendo omitidos por la mayoría de educadores   o la danza (que pueden realizarse sin apenas otros medios


 e investigadores. Estos puntos no solo reclaman una aten-  que el cuerpo humano), el cine y el video no pueden existir

 ción prioritaria en aquellos cursos universitarios o trabajos   ni operar socialmente sin ese fundamento tecnológico-in-

 de investigación cinematográfica específicamente dedicados   dustrial y la abultada mochila socioecológica que conlleva.

 a cuestiones medioambientales, sino que también deberían   Para empezar, la fabricación de las cámaras, proyectores, fo-

 incorporarse a cualquier discusión sobre cine, sea cual sea   cos, ordenadores, tabletas, teléfonos móviles y otros apara-


 el contexto o el foco central de la misma. Recordemos que   tos requiere una masiva extracción de recursos minerales,

 todo cine es ecocine, que toda pedagogía es ecopedagogía,   incluyendo minerales raros, y un complejo procesamiento

 y que la alfabetización socioambiental y ecomediática debe   industrial a un coste humano y ecológico devastador. Todas

 ser un componente fundamental de la alfabetización sin ad-  las fases de la producción, distribución y consumo del cine


 jetivos. Escribir o enseñar sobre cine (o usar cine en cur-  y medios audiovisuales tienen también un grave impacto:

 sos de lengua o de cultura) silenciando u ocultando su di-  el rodaje de una película requiere enormes cantidades de

 mensión socioambiental supone transmitir implícitamente   electricidad para las cámaras, la iluminación y demás equi-

 el mensaje de que el cine existe en su propio universo al   pamiento; la construcción de decorados necesita toneladas


 margen de la realidad material y de los límites biofísicos del   de materiales; el transporte, catering, suministro de agua,

 planeta; que no hay emergencia socioambiental, o que si la   etc. comporta un gasto tremendo de combustible; la acti-

 hay, no es importante, o que ni el cine ni la enseñanza tie-  vidad de cientos de personas y vehículos durante las sema-

 nen nada que ver con ella. Silenciar u ocultar la dimensión   nas que puede durar un rodaje erosiona el terreno y afecta a


 socioambiental del cine en nuestras clases o en nuestra in-  los ecosistemas, a veces de forma irreparable. El 95% de los

 vestigación es una decisión política que contribuye a perpe-  materiales usados en una producción no se recicla ni reu-

 tuar historias de dominación y a justificar el ecocidio.  tiliza (http://lab.cccb.org/en/eco-friendly-practices-in-the-

 El primer punto es el de la materialidad del cine y el vi-  film-industry/). A su vez, la distribución y el visionado de


 deo. Uno de los elementos centrales del concepto de ecome-  las películas tiene un elevado coste ambiental en forma de

 dia / ecocine es precisamente que el cine, el video y los de-  gases de efecto invernadero, polución y basura, mucho más

 más medios audiovisuales son recursos materiales extraídos   exacerbado en el caso del video digital, que depende de ca-

 del planeta, inseparables de una determinada tecnología, de   bles, satélites y granjas de servidores de extraordinaria vora-


 una infraestructura industrial, de un consumo energético,   cidad energética. Para 2025, las tecnologías digitales serán





 76                                                                                                            77
 Revist a  de  al ce s XXI                                            Número  7 , 2025
   72   73   74   75   76   77   78   79   80   81   82