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mo ya constituye una buena noticia: el centro de gravedad                                                               alguna, nuestra tarea. Por desgracia, esta impresión de faci-

         del debate se ha escorado y hay que hablar de lo que antes                                                              lidad tendría un inmediato efecto contraproducente: mien-

         se daba por presupuesto. Si este hecho lo conjugamos con                                                                tras se ataca el capitalismo como si éste fuese una suerte de

         la inevitable precariedad de la (todavía incipiente y vaga)                                                             externalidad delimitable, “outside of daily life, apart from

         acción política anti-capitalista, el lugar que la universidad                                                           what some like to call ‘the lifeworld’” (“fuera de la vida dia-

         y las humanidades pueden ocupar en este contexto se vuel-                                                               ria, al margen de lo que podríamos llamar la ‘vida munda-

         ve bastante más nítido. Antes de resumirlo brevemente, me                                                               na’”; Harvey, Spaces 79), éste penetra nuestra crítica hasta


         gustaría advertir que no contamos con ninguna garantía de                                                               los tuétanos. Trabajamos en una universidad creada desde y

         que este papel se realice y, menos aún, con éxito. Al mismo                                                             para el capitalismo. ¿Qué significa esto? La obra de Adorno

         tiempo, no puedo soslayar la impresión de que, de la rea-                                                               ofrece un pozo sin fondo de reflexiones y enseñanzas decisi-

         lización de propuestas como ésta, depende la relevancia de                                                              vas a este respecto. En Minima Moralia, el pensador alemán

         áreas de estudio que, en una universidad tan empapada por                                                               afirma lo siguiente: “he who sets about cleaning up the hou-

         los códigos del mercado (Slaughter y Rhoades 305-338),                                                                  se he lives in energetically enough, forgets the foundation

         muchas veces brilla por su ausencia. Para poner freno a esta                                                            it is built on” (“aquél que se encona en limpiar la casa en


         pérdida gradual de preeminencia dentro y fuera de los mu-                                                               la que vive con la suficiente energía olvida los pilares sobre

         ros académicos, las humanidades deben desinflar falsos de-                                                              la que está construida”; 216). No se puede emprender una

         bates o pseudo-debates e identificar esas grandes lidias his-                                                           ofensiva intelectual contra el capitalismo sin tener presente

         tóricas en las que debe participar.                                                                                     que este último es el subsuelo histórico sobre el que cami-

             Uno de estos asuntos, el de mayor envergadura, es la cri-                                                           namos, la casa que queremos limpiar y también los pilares

         sis económica y el (no)-futuro del capitalismo. ¿Cómo pue-                                                              sobre la que ésta fue construida. Esta posición es incómo-

         den intervenir el hispanismo, los estudios peninsulares y las                                                           da porque exige un nivel de alerta y auto-exigencia mucho

         humanidades en esta conversación? Aquí sólo tengo espa-                                                                 mayor. Uno tiene que gestionar repetidamente un escorzo

         cio para aludir a tres aspectos concretos. En primer lugar,                                                             intelectual un tanto arduo: asediar al capitalismo mientras


         cualquier crítica que se emita al sistema capitalista debe ser                                                          “él” (que en realidad es un “nosotros”) nos asedia; criticar el

         siempre consciente de estar emitiéndose desde una univer-                                                               capitalismo mientras se concede que las categorías que uti-

         sidad estructurada y contenida por ese mismo sistema. El                                                                lizamos para dicha crítica están siempre al borde de su rei-

         espacio académico, como todos los demás, no es una esfera                                                               ficación capitalista; atacar un sistema de producción social

         incólume desde la que proferir juicios privilegiados, a sal-                                                            (económica, cultural, política, legal, educativa…) del que

         vo de aquello que se cuestiona. Perder de vista la consubs-                                                             han surgido sus críticos y por el que siguen contenidos. En

         tancialidad de los centros de enseñanza superior, el trabajo                                                            conclusión, el capitalismo discurre por dentro y por fuera


         que se realiza en ellos y el capitalismo facilitaría, sin duda                                                          de la presión inquisitiva al que lo sometemos. La crítica del






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