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“produce el efecto opuesto a la identificación emocional y   gira, infiere Estrada “no es el futuro –ni la modernización—

 se subvierte cualquier posible sensacionalismo” (106). El   lo que aporta claridad ni estabilidad” (130).

 mensaje de Camino es claro: “el pasado pervive en el pre-  El análisis de El cielo gira sirve de preámbulo al comen-

 sente de la Transición”, “lo de hoy” es una estafa, no puede   tario del célebre y premiado documental de José Luis Gue-

 ser más que las concesiones de la izquierda en el proceso de-  rín En construcción (2001). En “Residuos y memoria en el

 mocratizador.  palimpsesto urbano del siglo XXI: En construcción (2001)

 La segunda parte del volumen se centra principalmente   de José Luis Guerín”, Estrada establece unos de los ele-


 en la labor documental de egresados del programa de Más-  mentos comunes entre Guerín y Álvarez: ambos dejaban

 ter de Documental de Creación de la Universidad Pompeu   al descubierto a un sujeto desvalido “pese a las promesas de

 Fabra, del que han surgido algunos de los cineastas más no-  emancipación”, haciéndose portavoces de “la denuncia del

 tables de los últimos años. El objeto de análisis es El cielo   individuo frente a las estructuras de poder” (134). En cons-

 gira, de Mercedes Álvarez, al igual que Muerte en El Valle,   trucción se inscribe dentro del género “popular anthropolo-


 una búsqueda del pasado familiar. Antes de centrarse en Ál-  gy documentary” (“documental de antropología popular”),

 varez, Estrada se detiene en explicar la receta creativa de su   en que la comunidad objeto de la cámara convive con ella

 colaborador y, en cierta medida, maestro, Jose Luis Guerín,   hasta acostumbrarse y comportarse con naturalidad. La au-

 donde la “puesta en situación” sustituye a la “puesta en es-  tora articula el concepto de “ciudad como palimpsesto” de

 cena”, es decir, el cineasta organiza una situación y la deja   Andreas Huyssen, para analizar la representación que hace

 fluir con libertad y sin guion y, sobre todo, sin las fosilizadas   Guerín de la Barcelona en constante evolución. Guerín, al

 poéticas tradicionales del documental. Además, y como es   igual que Álvarez, invita al espectador a observar con calma,


 el caso concreto del El cielo gira, la memoria no se entiende   desde una temporalidad lenta, perfectamente diferenciada

 en sentido “histórico” exclusivamente, ni el presente se con-  de la realidad (143). Nos encontramos ante un cine poético

 cibe “en relación a la historia de la guerra civil” solamen-  que no solo se aleja del documental divulgativo a la usanza,

 te (116). Aprendemos con Estrada la libertad creativa de   sino que conecta lo personal con lo global.

 este documental, donde, al contrario que en los anteriores   La indefensión del sujeto frente a las estructuras de poder

 “lo autobiográfico se subordina a la reflexión más abstracta   político y económico deja paso al “ahínco por el que luchan

 acerca del tiempo” (122). Este cine poético se aleja del do-  por mantener su entereza frente al sistema” algunos grupos

 cumental tradicional, por ejemplo, en que la directora deja   (157). En “Topografía de la transmisión: La celebración

 conversar a los vecinos entre ellos, sin que tengan que mirar   de la memoria y el individuo en Vint anys no és res (2004),


 a la cámara; la tradicional voz en off no hace juicios de valor   de Joaquim Jordà y La leyenda del tiempo (2006), de Isaki

 histórico o político. De nuevo, el proyecto de la Transición   Lacuesta”, el último capítulo de este volumen, Estrada es-

 se cuestiona cuando en el lento fluir del tiempo de El cielo   tablece el parentesco artístico entre Jordà y Lacuesta. Vint






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 Revist a   de   alces   XXI                                  Número  2 , 2014-2015
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