Page 414 - Revista2
P. 414
“produce el efecto opuesto a la identificación emocional y gira, infiere Estrada “no es el futuro –ni la modernización—
se subvierte cualquier posible sensacionalismo” (106). El lo que aporta claridad ni estabilidad” (130).
mensaje de Camino es claro: “el pasado pervive en el pre- El análisis de El cielo gira sirve de preámbulo al comen-
sente de la Transición”, “lo de hoy” es una estafa, no puede tario del célebre y premiado documental de José Luis Gue-
ser más que las concesiones de la izquierda en el proceso de- rín En construcción (2001). En “Residuos y memoria en el
mocratizador. palimpsesto urbano del siglo XXI: En construcción (2001)
La segunda parte del volumen se centra principalmente de José Luis Guerín”, Estrada establece unos de los ele-
en la labor documental de egresados del programa de Más- mentos comunes entre Guerín y Álvarez: ambos dejaban
ter de Documental de Creación de la Universidad Pompeu al descubierto a un sujeto desvalido “pese a las promesas de
Fabra, del que han surgido algunos de los cineastas más no- emancipación”, haciéndose portavoces de “la denuncia del
tables de los últimos años. El objeto de análisis es El cielo individuo frente a las estructuras de poder” (134). En cons-
gira, de Mercedes Álvarez, al igual que Muerte en El Valle, trucción se inscribe dentro del género “popular anthropolo-
una búsqueda del pasado familiar. Antes de centrarse en Ál- gy documentary” (“documental de antropología popular”),
varez, Estrada se detiene en explicar la receta creativa de su en que la comunidad objeto de la cámara convive con ella
colaborador y, en cierta medida, maestro, Jose Luis Guerín, hasta acostumbrarse y comportarse con naturalidad. La au-
donde la “puesta en situación” sustituye a la “puesta en es- tora articula el concepto de “ciudad como palimpsesto” de
cena”, es decir, el cineasta organiza una situación y la deja Andreas Huyssen, para analizar la representación que hace
fluir con libertad y sin guion y, sobre todo, sin las fosilizadas Guerín de la Barcelona en constante evolución. Guerín, al
poéticas tradicionales del documental. Además, y como es igual que Álvarez, invita al espectador a observar con calma,
el caso concreto del El cielo gira, la memoria no se entiende desde una temporalidad lenta, perfectamente diferenciada
en sentido “histórico” exclusivamente, ni el presente se con- de la realidad (143). Nos encontramos ante un cine poético
cibe “en relación a la historia de la guerra civil” solamen- que no solo se aleja del documental divulgativo a la usanza,
te (116). Aprendemos con Estrada la libertad creativa de sino que conecta lo personal con lo global.
este documental, donde, al contrario que en los anteriores La indefensión del sujeto frente a las estructuras de poder
“lo autobiográfico se subordina a la reflexión más abstracta político y económico deja paso al “ahínco por el que luchan
acerca del tiempo” (122). Este cine poético se aleja del do- por mantener su entereza frente al sistema” algunos grupos
cumental tradicional, por ejemplo, en que la directora deja (157). En “Topografía de la transmisión: La celebración
conversar a los vecinos entre ellos, sin que tengan que mirar de la memoria y el individuo en Vint anys no és res (2004),
a la cámara; la tradicional voz en off no hace juicios de valor de Joaquim Jordà y La leyenda del tiempo (2006), de Isaki
histórico o político. De nuevo, el proyecto de la Transición Lacuesta”, el último capítulo de este volumen, Estrada es-
se cuestiona cuando en el lento fluir del tiempo de El cielo tablece el parentesco artístico entre Jordà y Lacuesta. Vint
414 415
Revist a de alces XXI Número 2 , 2014-2015