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en aras de la precisión sería más adecuado hablar de feudalis-                                                          economía desempotrada, es decir, por una economía des-

         mo absolutista y de capitalismo, he decidido utilizarlas para                                                           garrada del conjunto de relaciones sociales en que existe la

         llamar la atención de aquellas instituciones que son más de-                                                            vida humana. Lo interesante de este planteamiento es que

         terminantes para nuestro análisis: la corte real y el mercado                                                           lo que se presenta desde la ideología liberal como resulta-

         capitalista. En nuestra discusión previa hemos incorporado                                                              do de una evolución natural e inevitable —a saber, la apa-

         observaciones relativas a la sociedad de mercado, pero creo                                                             rición espontánea de un mercado autorregulado en cuan-

         necesario presentar a continuación una descripción alterna-                                                             to se suprimen una serie de obstáculos sociales, políticos y


         tiva que nos ayude a observar con cierta distancia la hipó-                                                             culturales que se califican de irracionales—,  aparece aho-
                                                                                                                                                                                                               24
         tesis liberal. En cuanto a la oportunidad de introducir unas                                                            ra como una traba en la necesaria búsqueda de un orden

         reflexiones sobre la sociedad de corte, quisiera recordar algo                                                          social humano. De hecho, en todas las sociedades conoci-

         previamente sugerido: el origen histórico de los campos li-                                                             das, a excepción de la de mercado, la economía ha sido una

         terario y artístico es fenómeno consustancial con la forma-                                                             función del orden social, es decir, ha estado subordinada a

         ción de la corte real del estado absolutista. Además, al en-                                                            consideraciones políticas, religiosas o culturales en un sen-

         trar en este tema tendremos oportunidad de contrastar la                                                                tido amplio —sin que ello implique, obviamente, que sólo


         función originaria del arte y la literatura con la actual.                                                              se pueda hablar de explotación bajo el capitalismo—. Se ex-

             Yendo a lo primero, y con el objetivo de ayudarnos a ver                                                            plica, pues, que la constitución de un mercado capitalista

         la sociedad vigente como el objeto artificial que realmen-                                                              “demande” la diferenciación institucional de la sociedad en

         te es, voy a comentar brevemente la descripción del capita-                                                             una esfera económica y otra política (Polanyi 74).

         lismo que nos propone Polanyi, antropólogo e historiador                                                                    Un segundo aspecto a retener es que el mecanismo del

         de la economía fuertemente influido por la tradición mar-                                                               mercado capitalista incorpora como mero factor de produc-

         xista.  La noción clave en esta descripción es (dis)embed-                                                              ción a todo aquello que cae bajo su lógica de funcionamien-
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         dedness, que podemos traducir como (des)empotramiento.                                                                  to, incluyendo el trabajo, la tierra y la moneda. Pero estos

         Pues bien, este autor llama la atención sobre el detalle cru-

         cial de que la sociedad de mercado se caracteriza por una                                                               24  Esta explicación del origen del capitalismo, como nos recuerda Ellen
                                                                                                                                 Meiksins Wood, se suele denominar el “modelo de la comercialización”
                                                                                                                                 del desarrollo económico: “The most common way of explaining de ori-
         23  La presencia del “Libro primero” de El capital de Marx en The Great                                                 gin of capitalism is to presuppose that its development is the natural

         Transformation es clara; sobre todo por la influencia de las discusiones                                                outcome of human practices almost as old as the species itself, which
         dedicadas al fetichismo de la mercancía, a la alienación y a las secuelas de                                            required only the removal of external obstacles that hindered its reali-

         degradación de la sociedad y de la naturaleza que el capitalismo conlle-                                                zation” (“La manera más común de explicar el origen del capitalismo es
         va. Para un análisis de la influencia de Marx en la obra de Polanyi con-                                                presuponer que su desarrollo es consecuencia natural de prácticas huma-
         sultar el libro de Gareth Dale. También es útil echar un vistazo al artí-                                               nas casi tan viejas como la misma especie que estaban a la espera de que

         culo de Carlos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero, autores que se                                                   se eliminaran los obstáculos externos que inhibían su desenvolvimien-
         interesan por la posibilidad de un diálogo entre ambos pensadores.                                                      to”; Origins 11).





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